Los pelos de punta al ver en fotos a tantos jóvenes reunidos y pensar que poco después estarían todos muertos por culpa de un fanático lleno de odio (no lo llamo desequilibrado porque según dicen los expertos no está loco).
También la policía se lució que no llegaron al lugar de los hechos hasta pasada una hora mientras el cabrón estaba rematando a los moribundos.
Qué lástima que a un país tan tranquilo y amante de la paz lleguen estas cosas, pero gentuza así hay en todas partes.
DEP todas las víctimas de esta barbarie.


