Era un periodista excepcional, contertulio del programa Hora 25 de la Cadena Ser, primero con Carlos Llamas y ahora con Angels Barceló. Disfrutaba muchísimo con las conversaciones -muchas veces encendidas- entre Mendo y Miguel Ángel Aguilar, la derecha ilustrada contra la izquierda cartesiana e irónica. Ambos periodistas demostraban todas las noches que la discrepancia es necesaria y el acuerdo posible.
Ha sido un privilegio y un gran honor haber leído y escuchado al gran Carlos Mendo. Descanse en paz.


